*11 MESES DESPUÉS*
—¡Amor! ¡Ven a ver esto! ¡Oh, Dios! —en el hermoso paisaje de éstas tierras, alejados de todo lo que el mundo puede darles, en ese momento del día donde pueden estar solo ellos con sus bebés, Azucena tiene lágrimas en los ojos. No son lágrimas más que de felicidad. En sus brazos carga a su bebe, a su príncipe. Preciosos ojos verdes y cabello castaño como su padre, un niño hermoso. Tanto, qué le cuesta separarse de él. Es el momento más esperado del día porque ama llevar a sus