Alice baja su mirada, pues las palabras de Damián la han golpeado y, aunque él tenga razón, su dureza le duele. Lo sigue en silencio, y así hasta llegar al estacionamiento donde Wilson está esperando. —Señor, ¿a dónde quiere que lo lleve?
—Lleva a la señora… señorita Cooper —dijo Damián— a la clínica donde la has llevado, yo los sigo —ordena y se dirige a su auto. Alice pensó que irían juntos en el mismo auto, sin embargo, con cierta molestia y decepción se sube al auto y Wilson cierra la puerta