Damián la miró con una expresión indescifrable, una mezcla de ira y algo más, algo que Alice no podía descifrar en ese momento. El silencio en la oficina era pesado, solo roto por la respiración agitada de ambos.
—¡Vete\! —le pide ella con sus ojos llenos de lágrimas—. ¡Quiero que te vayas\! —señala la puerta. Damián la mira fijamente, no venía a discutir, solo quería hablar con ella y preguntarle cómo le fue en el médico, ya que Wilson le informó que ella estuvo allí. Pero al verla con Thomas,