Me vuelvo hacia ella y se me hace un nudo en la garganta.
Todo el aire parece ser sacado de la habitación mientras la miro, ella tiene unos ojos aguamarina imposibles de no reconocer. Están bordeados de pestañas gruesas y su cabello es rubio dorado, al igual que el de mi madre.
Extendiendo la mano, sostengo la pared, tratando de detener el ataque de emoción. Esta niña, las palabras de Remi dan vueltas en mi cabeza. Debe tener seis años.
Seis años…
Mis ojos vuelven a Noel, ella está de pie, con