Mundo ficciónIniciar sesión“Una vida solo con otra vida se paga” Convencida de eso, miré a Señor, que estaba como petrificado a un par de metros de mí.
—Máteme —pedí—. ¿Qué espera?, ¡Máteme! —grité.
Pero él no respondió a mi patética suplica como me hubiera gustado, solo me miró con los ojos llenos de lágrimas.
—No seré yo quien pague tus







