Mundo ficciónIniciar sesión«¿Gracias?, ¿por qué agradecía?» Era tan ilógico que asumí que la situación me hacía una jugarreta. Eso debía ser una broma de Ángel para desconcertarme y hacerme retractar. Y casi lo logró.
—¿Gracias? —pregunté con molestia—. ¿Por matarte? No juegues conmigo, por favor.
—No es por matarme —aclaró—, es por salvarme.







