42. Capítulo

—No tengas miedo, estoy aquí, piccolina —repite, recordatorio tranquilizador que encarcela el miedo. El apelativo no lo paso desapercibido, ahora no me animo a preguntar al respecto.

Esto me hace tan bien que quiero quedarme así una eternidad. Es increíble todo lo que causa Rossi, un aliciente indescriptible, que se siente en lo más hondo y se queda por siempre el efecto. Cuando se retira nos quedamos viendo a los ojos, vuelvo a ser consciente de los hematomas y su labio roto.

—¿Y qué te ha d
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App