Capítulo 18: Entre el deseo y la obsesión
El auto negro se detuvo frente a la mansión.
Los hombres de Gabriel bajaron primero, abriendo la puerta trasera. Isabela fue arrastrada fuera sin delicadeza.
Su corazón latía con fuerza mientras observaba la imponente residencia. Había vuelto al lugar del que tanto luchó por escapar.
Uno de los hombres le sujetó el brazo con fuerza, empujándola hacia la entrada.
-Muévete.
La llevaron hasta el gran salón donde Gabriel la esperaba.
Él estaba de pie, con u