Capítulo 34. Te lo estoy advirtiendo.
Xavier no pudo ocultar la expresión de desolación en su rostro, cuando escuchó la noticia del embarazo de Tamara, vio la sonrisa de satisfacción de Joel, y se contuvo para no romperle la boca, porque eso es lo que le provocaba volarle los dientes, pero enseguida trató de recomponerse y la sustituyó por una sonrisa.
—¡Enhorabuena! Después de todo un hijo es una bendición… espero que lo disfruten, con permiso.
Dicho eso se dio la vuelta y salió de allí, sabía que no debía tomárselo tan a pecho, d