Alfa Ron me ayudó a relajarme cuando no lo mencionó y en su lugar comenzó a hablar con calma sobre otras cosas.
La razón principal por la que no parecía ofendido fue porque tenía una razón válida para decir que no a su propuesta: le había dicho que estaba casada.
Pero los demás no lo tomarían tan a la ligera.
Solo se preocupaban por sus propias situaciones, centrándose en lo infelices que eran en sus matrimonios sin preguntarme ni una sola vez:
¿Y yo qué?
¿Y mi matrimonio qué?
Parecía que, una