Luxe Empire
Danika llegó al estacionamiento de la empresa. Su vestido corto de mezclilla contrastaba notablemente con la vestimenta profesional habitual de los empleados. Salió del auto, y su seguridad y aplomo atrajeron la atención de la multitud. Con una sonrisa amable, se dirigió a la entrada, lista para afrontar cualquier desafío.
—No tiene permitido estar aquí, señora —dijo el guardia de seguridad cuando intentó entrar a la empresa.
—¿Dónde no puedo estar? —preguntó Danika.
—Me temo que no