Katra frunció el ceño contrariada.
Ningún hombre se fijaría en ella, lo sabía pero ir a bailar no tenía nada de malo, quizás se divertiría un rato.
Cuando fueron las ocho y media Amy apresuró a Katryna para dejar a Ayden con una hembra cambiaformas y poder ir a bailar, Erika estaba encantada de cuidar al pequeño bebé y con una inmensa sonrisa despidió a Amedea.
Más tarde, el lugar estaba atestado de gente y al momento de entrar todas las miradas se dirigieron a la nueva cara del pueblo.
Katra s