Pov Aleya
Ella solo lloraba intentando zafarse de su agarre, yo no estaba segura si intervenir o no, después de todo, era su compañera y ahora estaban unidos.
—Hardick.
—No, madre, no te metas en esto— volvió su mirada hacia Sharon mientras agitaba la botella. —Sigo esperando una respuesta.
—Juro que no lo sé.
Un rugido furioso resonó en toda la habitación, las paredes vibraron y los vidrios de las ventanas estallaron, haciendo que volarán en todas las direcciones.
—¿Cómo te atreves?
—P