Pov Amaya
Voy despertando poco a poco, pensé que sentiría cada parte de mi cuerpo doler o incluso mi cabeza, pero nada, no siento nada de dolor.
Me levanto y voy al baño, hago mi rutina matutina y decido bajar.
Al salir por las puertas lo primero que veo, son montañas muy altas. Una pequeña capa de nieve cubre todo alrededor.
Me agacho para tocarla por primera vez y a los segundos se derrite en mi mano.
—Buenos días Amaya.
Me levanto y volteo a ver a Lucas que inclina ligeramente la cabeza.