Pov Hardick
Miro como Amaya rompe de nuevo, otro vestido, se acerca a mí y comienza a llorar mientras la abrazo, dejando besos sobre su hermosa pancita que ya está bastante grande.
Ya solo faltan unas semanas para por fin conocer a mi cachorra y estoy más que emocionado.
—Nada me queda bien, esto es un desastre, ¿todavía me amas verdad?
Se supone que ya habíamos superado esta etapa, pero ella sigue estando igual de emocional que al principio.
—"Admite que es divertido cuando nos despertamo