Ezekiel
Cinco años después…
Las noches son cada vez más tormentosas, y, por mucho que intento seguir, el silencio se clava en mi piel como un puñal, a pesar del tiempo que ha pasado.
Cinco años…
¡Cinco putos años!
Y aún no logro encontrarla…
“Ella está muerta”.
Las palabras de Orion resuenan aún en mi cabeza, pero yo no puedo creerlas. ¡Me niego a hacerlo! Porque sé que Lyra está viva.
¡Puedo sentirlo!
¡Mi lobo aún puede sentirla!
Me encuentro de pie en el balcón de mi habitación, con e