Ezekiel
El aire es denso, y pesa sobre mí como una maldita losa.
Cada bocanada de aire que entra en mis pulmones arde como veneno, sofocándome.
Corro a través del bosque, sintiendo como mi pelaje quema, mientras rujo.
¡No puedo más!
El vacío en mi pecho es intolerable. No puedo más con la tormenta que llevo dentro, con el fuego que arde en lo más profundo de mi ser.
¡Me estoy volviendo loco!, y lo peor es que es todo ¡por mi puta culpa!
Mis pasos son un eco salvaje en la tierra humedecida por l