Capítulo 47: Lágrimas a la madre.
Aullidos de lobo se escuchaban en la lejanía, logrando asustarla un poco. Caminando entre los vetustos pinos y árboles, Génesis pudo ver un par de ojos brillando en medio de la penumbra, su respiración comenzaba a agitarse al saberse rodeada de lobos, aunque, a juzgar por las sombras, estos eran mucho más pequeños que aquel que yacía justo enfrente. Quedándose quieta, y mirando a su alrededor, extrañamente no se sentía amenazada, como si aquellos animales solo la estuviesen observando con curio