Lucian permaneció varios segundos mirando a Lena sin responderle.
El sótano entero seguía oliendo a sangre, hierbas medicinales y desesperación. La respiración agitada de Reyk apenas llenaba el silencio entre ellos mientras Eiden continuaba haciendo presión sobre la herida con los brazos completamente tensos. La sangre seguía filtrándose lentamente entre sus dedos, menos que antes gracias a las hierbas que Lena había comenzado a utilizar, pero seguía siendo demasiada.
Demasiada para alguien que