¿Hijos? Mierda... Es escuchar esa palabra y que los bellos se me pongan como escarpias. Ojo, no es porque no los quiera, siempre soñé con tener una mini copia mía o un precioso niño que se pareciera a su padre, un pequeñito al cual enseñarle a lucha y a ser un buen macho o hembra, alguien decente y protector de los suyos, leal y con amor por su manada.
El problema aquí es otro y tiene que ver con un desgraciado que, por culpa de que esas mismas mini criaturas no dieran siquiera una señal de te