Su sonrisa es suficiente respuesta a mi pregunta: por supuesto que eso es lo que quiere. Maldición, es una locura, pero no puedo negarme, ¿o sí? Por suerte, Tayler sale a mi rescate.
-Papá, acabamos de estar entrenando con los guerreros, ¿no te parece que ya fue mucho por hoy?
-Por favor hijo, eso no fue nada y tú lo sabes. Ninguno ha sudado siquiera una gota y podríamos seguir por horas... Aunque ellos no.
-Con todo respeto, me preocupa más lo que la manada pueda pensar de que su anterior Al