Rose:
La fiesta está prendida.
Son los diez de la noche, y en vez de frenar, esto parece que va cogiendo impulso.
Después de ir al salón a que me hicieran la manicura, pedicura, y de paso el cabello, dormí alrededor de cinco horas, y las chicas pasaron a buscarme.
Fuimos al Inferno, y nos pudimos perdidas de borrachas.
Por suerte el Don estaba en el Trece, si no, nos hubiera amargado la noche.
De ahí vinimos a casa de Zaneth, y en lo que Kyle y Kilie bailotean como un par de poseídos, mantenien