Diario de Alexis Ivanov, Noviembre de 2014.
He venido a su tumba, aquí en Palermo.
La noticia de su muerte me golpeó con la fuerza de una bola de demoliciones, porque yo estaba preparándome para ir a verla a España tras recibir su carta, pero hace pocos días me anunciaron que había muerto.
Lloro, con desesperación.
El dolor de su partida es tal, que siento que me muero yo también.
Se ha ido.
He sido abandonado.
Lloro más amargamente que la primera vez que la dejé ir, porque en aquella ocasión h