Un jadeo colectivo se hizo presente en el lugar. Todos los ojos se posaron en mí, algunos tenían miradas de miedo, de enfado... Otros, parecían encantados.
—¿Familia? —tartamudeó Kaos detrás de mí.
—Si me hubieran preguntado amablemente, nos ahorraríamos todo este lío —elevé las manos al cielo—. ¿Todos los brujos son así? Deberían pensar antes de actuar.
—¿Quién mierda eres? —intentó tocarme Kyo, sin embargo, la magia lo empujó lejos.
—Soy Eleanna...
Callé de inmediato cuando noté que mi abuelo