43° Recuerdos de dolor.
Lia estaba al otro lado del comedor, se encontraba con Sam ayudándole a ver algunas cosas de la página web que habían creado para el hotel y Felipe no hacía más que bufar porque su prima Esther había decidido pasar un par más cuando su padre entró por las puertas del hotel.
Las remodelaciones del hotel habían terminado y Lia no podía estar más contenta, Las Cumbres habían adquirido una nueva vida y los turistas comenzaron a llegar poco a poco.
Oliver se las había ingeniado para traer un grupo