31° Una oportunidad.
Lia caminó al lado de su padre por el comedor del hotel y luego al exterior, donde el tumulto de trabajadores estaba rodeando la fuente mientras preparaban el inicio del día.
— Todo está quedando muy lindo, cariño — le dijo el hombre «¿Cariño? » ¿Alguna vez le había hablado así?
— Si, mi inversionista es… bueno, tiene dinero.
— El hotel está hermoso, me recuerda a cuando yo era niño, mi lugar favorito era el ático del octavo piso, siempre estaba lleno de muchas cosas por explorar — Lia lo miró.