18° Un cubículo caliente.
Lia sintió como el calor que tenía la controló, el cuerpo de Oliver contra el suyo se sentía cálido y cuando la erección presionó contra ella Lia no lo pudo resistir. Verlo enojado y un poco celoso le se le hizo atractivo y la lengua del hombre en su cuello la llevó a un punto de no retorno.
Lo tomó de la mano ante la sorpresa del pelinegro y lo metió en el cubículo y luego le agarró el bulto que sobresalía del pantalón, dijo algo, pero de inmediato lo olvidó, como si la excitación fuera una dr