El CEO Lombardi, había estado muy ocupado desde la mañana, debajo de sus impresionantes y gélidos ojos azules había unas sombras negras que hablaban de la desvelada que había pasado cuidando y alimentando a los mellizos
Los pequeños diablillos lo habían hecho arrullarlos hasta el cansancio, cambió pañales, cambio de mameluco a Dominic, por qué se mojó el enterito, y terminó por descansar en el sillón que estaba cerca de sus cunas
— ¿Entonces ahora sí tienes disponibilidad para hablar? aye