— Papá... suba...
El pequeño Drago Ferreti Ferreira, miraba a su padre con esos grandes ojos azules, le alzaba los brazos para que lo cargara, el niño estaba llorón porque tenía sueño.
El mafioso Isack Ferreti, dejó su portafolio para cargar a su hijo.
— Ven aquí pequeño. ¿Qué pasa?
Amelia salió de la cocina, había ido ahí para dar instrucciones para la cena. Ella se había casado hacía dos años ya con su amado mafioso.
— Hola cielo, que bueno que ya estás en casa. Drago ha estado m