Eres culpable por ser tan... Adorable
Por las calles de la fría ciudad, un Maserati gris ahumado recorría a alta velocidad, el CEO Lombardi, tenía sus manos puestas en el volante, sus nudillos estaban casi blancos de lo mucho que lo apretaba, su furia era desmedida
— Donovan... ¿Estás enojado? Tienes una mirada muy fría, das un poco de miedo, tienes un aura como de un demonio... A ver dame un beso, sonríe...
— ¿Pero que rayos te ocurre? ¡Te acabo de encontrar besándote con otro hombre en la pista de baile y todavía me estás pregunt