Los puños del CEO Lombardi se cerraron hasta poner blancos sus nudillos, ese hijo de puta de Julio Garza, se había llevado a su esposa, ella estaba embarazada, ¿Qué demonios pretendía él? el CEO rogaba al cielo que no le fuera hacer daño a Adriana
— Donovan, ¿Pudiste ver algo? ¿Salió Adriana del área del salón? — Dallán, llegaba a preguntar y con él Daniel Alejandro, Candice, estaba muy preocupada por lo que hubiese pasado con la señora Lomabrdi
— ¡Si, un imbécil mafioso que la conoció