Mundo ficciónIniciar sesiónDurante el resto del día, Anne se mostró muy atenta a las necesidades de Ciro: le llevaba comida, jugos y agua, y de vez en cuando se quedaba en la habitación solo para proporcionarle compañía, aunque no hablaran mucho. Ciro, naturalmente, lo agradecía, la sentía cerca como hacía mucho tiempo no la sentía, pero había en él un perturbador presentimiento que lo inquietaba. Seguía sin entender por qué Brah







