305. ¿Normalidad?
Leonardo
El silencio de la casa era acogedor y, al mismo tiempo, inquietante.
Cuando abrí la puerta, el aroma amaderado tan familiar me envolvió, pero algo no encajaba. Tal vez fuera solo mi mente exhausta intentando encontrar un rastro de normalidad en medio del caos en que se había convertido mi vida.
Subí las escaleras despacio, con el peso de la responsabilidad impregnado en cada paso. Debería sentir alivio por haber sacado por fin a Magnus del hospital, por poder decirle a Amber que en dos