304. Adiós
Gabriela
La teoría nunca se compara con la realidad.
Durante años estudié casos como el de Magnus. Entendí cada fase de la recuperación, cada bloqueo, cada momento de negación. Sabía que podía pasar. Sabía que era parte del proceso. Pero vivirlo en carne propia era completamente distinto.
Estaba siendo rechazada por el hombre que amaba y, aun comprendiendo el motivo, el dolor era devastador.
En cuanto entré al baño de la habitación, cerré la puerta detrás de mí y me pasé las manos por el rostro