193. Mi ruina
Martina
La sala estaba sumida en un silencio denso, interrumpido apenas por el murmullo apagado del televisor, donde la conferencia de prensa de Leonardo se desarrollaba ante mis ojos. Observaba cada gesto, cada movimiento, cada palabra pronunciada con esa voz firme y controlada que siempre había sido suya.
Entonces lo dijo.
“Sellé un pacto de vida con Amber.”
El impacto de esas palabras fue como un puñetazo en el estómago. El pecho se me contrajo y, por un instante, perdí por completo la capac