123. Plan de acción
Amber
«¿Puedes caminar?», preguntó Magnus con voz baja pero cargada de urgencia. Sus ojos evaluaban cada detalle de mi estado mientras yo intentaba mantenerme en pie.
«Sí…», empecé a responder, pero mis piernas cedieron, temblando tanto que él no lo dudó. En un solo movimiento me alzó en brazos como si no pesara nada.
«Esconde la cara», murmuró. No era una petición; era una orden. Hundí el rostro en su pecho, avergonzada y completamente destrozada. No quería que nadie me viera así: golpeada, hu