122. Ataque
Amber
La felicidad vibraba en mí mientras acompañaba a Bella y Louis por el parque de la feria. La alegría que tenían dibujada en sus caritas era contagiosa. Cada risa, cada carrera hacia algo nuevo, hacía que mi corazón se calentara. Leonardo estaba a mi lado y su presencia sólida hacía que todo pareciera posible. Por primera vez en años, sentía que las cosas estaban finalmente en su lugar.
«¡Mamá, mira aquello!», exclamó Bella tirando de mi mano con entusiasmo. Sus ojitos brillaban mientras s