104. Recuerdos sombríos
Amber
El frío era implacable, un escalofrío que no venía solo del ambiente, sino de un lugar más profundo, más oscuro. Estaba todo a oscuras y la habitación era tan miserable como me sentía: paredes descascarilladas, manchas de humedad, un olor que mezclaba moho y abandono.
Mi barriga rugía y yo me encogía en la cama, intentando ignorar el vacío que dolía tanto como los muelles del colchón que se clavaban en mis costillas. Mis brazos estaban morados, fruto de bofetadas y apretones que ya ni int