La vida de Leonardo habían dado un giro bastante drástico, todo por lo que había luchado se estaba derrumbando, su padre actuaba como si fuera su peor enemigo, y su familia al igual que él ahora hacían parte de aquella familia que había jurado destruir.
Leonardo se encontraba en la oficina bebiendo sin control alguno, se sentía derrotado y destruido, lo que más le enfurecia era tener que ver a diario a Cristina y compartir con ella como si en verdad fuera importante en su vida.
Con el pasar del