9. La llegada de la Reina
Se acercaba la noche, y la Reina Giorgina esperaba con Doménico y Evan en el
vestíbulo, junto a los sirvientes y los guardias. El vestíbulo era un espacio amplio, lleno
de pinturas, esculturas, candelabros por todos lados, una alfombra roja, ventanales
gigantes con cortinas y un gran candelabro central que guindaba del techo; habían
colocado flores para decorar y música para deleitar la bienvenida. Además, al fondo,
resaltaba en la pared el escudo real de Fabrizzia. Su interior era az