47. ¿No sabes quién soy?
Sostenía el hermoso rostro de la mujer entre sus manos y se perdía en sus hermosos ojos, si le hubiera sucedido algo estaba seguro de que sería incapaz de perdonárselo, sin duda jamás hubiera superado la muerte de esa mujer.
Aunque se preguntaba dónde estaban los niños estaba tranquilo viendo que ella no se alteraba por eso, posiblemente estarían en otro lugar, tal vez en la escuela o con la abuela, así ya habría tiempo para enterarse de todo, ese no era el momento.
Cuando sus hombres llegaron