15. Era él.
Maryam se plantó frente a la puerta del despacho, respiró profundo antes de golpearla con los nudillos y esperar a que le abrieran la puerta, con el corazón retumbando en su garganta y haciéndole un extraño nudo que no sabía si sería capaz de liberar para hablar.
— Pase…— dijo una voz desde el interior del despacho.
El corazón casi se le sale por la boca al escuchar esa voz ¿Era él, podía ser eso posible? Tal vez solo estaba demasiado conmocionada por darse cuenta de que ese hombre con el que h