En el Hotel de la Galleria.
Cuando Adriano estacionó el coche, se bajó rápidamente, sintiendo el aire fresco de la tarde contra su rostro. Su corazón latía a toda velocidad, en una mezcla de nerviosismo y expectación.
A medida que se acercaba a las puertas del hotel, no podía dejar de pensar en el tiempo que había pasado desde la última vez que había visto a su hermano, y, aunque ansiaba aquel reencuentro, no podía evitar preguntarse si hacía bien al confiar en él. Después de todo, en quince añ