Sé que debí contenerme. Sé que no era el mejor tema. Sé que no era correcto. Pero tenía la necesidad de hacerlo, sobre todo después de escuchar la corta conversación que tuvo con su madre.
— Y… ¿Tu novio? ¿Ya vino a verte?. — Ella dio un pequeño respingo, apretó un poco los puños y vaciló, hablo sin mirarme a la cara.
— No, yo le pedí que no viniera, ya sabes, por lo contagioso.
— Si, pero me imagino que está muy al pendiente… Debe estar muy preocupado.
— Claro, claro, obviamente. — Pareció un