Sí, había visto sus fotos, Anabel estaba con un grupo de amigas, en ninguna aparecía el novio o las acompañaba algún chico. Según pude ver, el grupo de chicas, pasó por varias discos y clubes.
La llamé, varías veces. Le escribí, muchos mensajes. Quería saber dónde estaban. Quería verla, quería compartir con ella, divertirme, pero nunca contesto y a cada minuto me enojé más, pidiendo otro trago.
— Gracias a ti, terminé volviéndome una cuba. — Le aseguré.
— Auch… Que directo. Pero tienes razón,