Sombras en la tormenta
La lluvia golpeaba con furia los ventanales del apartamento de Sophie, como si el cielo descargara contra el vidrio todo lo que ella no podía gritar. Afuera, Londres se ahogaba bajo un velo gris, pero dentro… el verdadero caos latía a cada segundo.
Las notificaciones no dejaban de sonar.
El correo. El móvil. Las alertas del sistema interno de Evans Studio.
Proveedores exigiendo pagos anticipados. Fabricantes cancelando entregas. Algunos incluso lanzaban amenazas velada