¡Madre del amor hermoso!
Lord Blakewells había arribado al pueblo y era su vecino, ella sabía que la propiedad del caballero en cuestión y la de Lady Wrightwood estaban una junto a la otra, así que ambos eran vecinos cuando vivían en el campo, información que le tendió Amelia en su momento, pero no recordaba eso hasta que el mayordomo le comentó la nueva noticia “El Conde de Blakewells ha regresado” fueron sus palabras, dichas con mucha alegría, demasiada diría ella.
Así que Evangeline decidió