17 de Mayo de 1811, Londres.
A la espléndida Lady Penélope, quien destacó en su baile de presentación como ninguna otra, gracias a sus finas maneras, cabello de diosa y sonrisa de ángel, la cual caminaba llena de gracia, con agrado y emanando una elegancia incalculable, la comenzaron a ocultar sin razón aparente, no le permitían asistir a eventos que no fueran realizados por sus parientes y poco se le veía en los habituales paseos por Hyde Park. Esta dama, quien era la personificación de la pur