La sala estaba repleta de las personas más pomposas, engreídas y altivas de la alta sociedad, por lo general los integrantes de las familias de duques y marqueses eran así, a menos que estuvieran en la ruina y necesitaran desposarse con jóvenes que poseyeran dotes cuantiosas, provenientes de familias con las arcas llenas de riquezas, pero de no ser el caso eran individuos que poseían actitudes de cuidado, no dejaban pasar por alto los errores y veían a los demás levantando la barbilla, como si