09 de Julio de 1815, Londres.
A la mañana siguiente despertó temprano, si acaso había dormitado durante una hora, ya que estaba pendiente de cualquier cambio que sufriera el pequeño. Las sirvientas volvieron a darle un baño caliente a John, quien ya sonreía y tenía mejor semblante que el día anterior. Por ende, tomó la decisión de sacarlo a tomar sol antes ir a desayunar, tras vestir sus ropas de diario salió de la habitación en dirección a la puerta principal con su hijo en brazos. Frente a la